jueves, 11 de junio de 2015

Qué es ser un cristiano RADICAL!!!


¿Sabes lo que significa la palabra “radical”?.
Viene del latín “radix” y significa raíz o de base, refiriéndose sobre todo a un punto de vista profundo, sustancial. Alguna posición que busca ir al fondo o raíz de alguna creencia o ideología. De manera que jamás podemos ser “radicales” en nuestra fe, a no ser que lo que busquemos sea profundizar en ella. Adentrarnos profundamente en las raíces del cristianismo. Investigar sedientamente en la Palabra para saber lo que es ser cristiano y así poder vivir lo a pleno, lo más completamente posible. Podemos usar toda la terminología que nos haga sentir los revolucionarios del siglo 21, pero si vives con una linda amistad con el pecado, te podrás sentir muy moderno, pero la verdad es que lo tuyo ya lleva como mínimo casi 2000 años. Lo tuyo es lo mismo que le pasaba a la Iglesia en Laodicea: tibieza. Y en cualquier momento serás vomitado de la boca del Señor.

Gente que se llama a si misma “radical” y “revolucionaria” y habla de “aplastar el sistema”, y fuma, tiene relaciones sexuales antes del matrimonio, está resentido contra otras personas, jamás profundiza en la Palabra y tiene una vida privada de oración tan profunda como su ombligo, no es otra cosa que gente “extremadamente engañada”.

Al diablo no le molestan mucho tus canciones de “revolución al sistema”, ni tu peinado revolucionario, o tus palabras anti-sistema, a él le desespera tu estilo de vida, tu forma de vivir, tu manera de profundizar en todas las áreas de tu existencia el cristianismo. Sino hoy gritas “revolución al sistema del diablo” y mañana cuando te ve pecar como si nada él riéndose te dice: “bienvenido a mi sistema”. Nuestra forma de VIVIR el cristianismo debe “radicalizarse” urgentemente.

La revolución que necesitamos es volver a la raíz, a la esencia, a la Palabra, a la verdad absoluta que nos fue entregada por medio de la Palabra de Dios. No necesitamos inventar un nuevo cristianismo. NO. Eso es herejía, y Pablo escribió que cualquiera que predicara otro evangelio (por más lindo que suene) sería “anatema” (Galatas 1:8).

Lo que necesitamos es volver a la raíz de lo que esta escrito. A lo profundo de nuestro cristianismo. No necesitamos más filosofías humanas, grandes ideas, versículos e historias sacados de contexto para ilustrar un pensamiento nuestro. Necesitamos un autentico movimiento de Cristianismo Radical. Gente que verdaderamente muera a este mundo, a su orgullo, su reputación, su “gran ministerio”, la fama y las riquezas que la “farándula evangélica” le pueda dar hoy, a su más placentero e íntimo pecado, a la cómoda y somnolienta tibieza, y decida radicalizar su cristianismo.

Aunque eso signifique que tenga que reconocer que lo que ha estado predicando en estos últimos 10 años estuvo equivocado, aunque signifique la cruz en su estado puro, quiera decir lo que quiera decir…. Contra viento y marea, contra las criticas de los que piensan que agradan a Dios acusándonos o echándonos del Sanedrín. Gente que esté dispuesto a llevar su cruz y le siga, sea lo que sea que esto venga a significar. Gente que diga: “Señor venga tu reino, aunque eso signifique que se vaya mi propio reino para siempre”. Gente que mire en la Palabra profundamente y en conversación con su Señor antes de predicar, enseñar o dar una opinión. Gente que se enamore tanto de su Dios que vea absolutamente tonto y mediocre cada vez que alguien le hable de lo que “Dios le puede dar” como si se pudiera comparar a El mismo con algunas de las cosas terrenales. Gente que en el medio de la muerte de uno de sus hijos, esposa o novia diga: “aún con mi corazón hecho pedazos sigo diciendo que ‘tu eres absolutamente fiel y digno de toda adoración’. Jehová dio, Jehová quitó, bendito sea Jehová”. Sin lugar a dudas esto sí es un gran cambio “revolucionario” para este tiempo. Necesitamos desesperadamente un movimiento de “Cristianismo Radical”. ¿Habrá gente que quiera esto?

Extraído de Blog de Romeo Guevara, tema Cristianos Radicales  





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