lunes, 1 de junio de 2015

Las Diez Leyes del Pecado por Miguel Nuñez




















Primera ley: El pecado te llevará más allá de donde pensabas llegar Decimos: “es que solo pienso llegar hasta aquí”, o, “créeme,que esto está bajo control”. Lo que estaba bajo control, termina controlándote a ti. Controla tu vida; controla tu mente y no te deja descansar. Controlará tu corazón, y lo que controla tu corazón,controlará también tus emociones. 


Segunda ley: El pecado te alejará por más tiempo de lo que habías pensado… “Es solo un par de días”… Y los días se convierten en semanas y las semanas en meses y en muchas ocasiones, en años. En el caso de los israelitas…400 años. 


 Tercera ley: El pecado te costará más de lo que querías pagar. Te costará tu integridad, tu reputación; tu paz… te puede costar la esposa; los hijos, los amigos, el trabajo, el ministerio; la iglesia. Y aún dinero. 


 Cuarta ley: Pecas a tu manera; pero tienes que regresar a Dios a su manera. Dios determina los términos de tu regreso; y sus caminos pueden ser largos, difíciles y restaurarse del pecado es un proceso. 


 Quinta ley: El pecado engendra pecado… con un pecado tendemos a cubrir otro pecado. 


 Sexta Ley: El pecado te lleva a justificar cuanto has hecho, con lo cual cometes otro pecado: el pecado de la auto – justificación. 


 Séptima Ley: El placer es efímero, temporal, pasajero pero las consecuencias del pecado son duraderas. 


 Octava Ley: No hay pecado oculto que Dios no ponga de manifiesto; de hecho Jesús lo dijo exactamente de esa manera en Mateo 10:26, Marcos 4:22; Lucas 8:17 y 12:2. 


 Novena Ley: Mi pecado comienza cuando yo quiero, pero las consecuencias comienzan cuando Dios lo determina. Incluso Dios puede visitar la iniquidad de los padres hasta la tercera y cuarta generación. 


Décima Ley: Nadie se burla de Dios. (Gálatas 6:7). Si usted ha pecado recuerde está frase: El arrepentimiento y la confesión, despejan el camino para que andemos con Dios. Si no ha pecado recuerde está frase: El pecado nos conduce a la esclavitud, la santidad nos conduce a la libertad.

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