Mostrando entradas con la etiqueta John F. MacArthur. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta John F. MacArthur. Mostrar todas las entradas

sábado, 12 de diciembre de 2015

Dios Quiere que Usted Sea Agradecido, 2ª Parte... por John MacArthur


Ore, lea su Biblia, asista a la iglesia, comparta el Evangelio, obedezca a sus padres. ¿Reconoce esa lista? Es probablemente la respuesta que obtendrá cuando pregunte qué quiere Dios que usted haga. Se enfoca en sus acciones, lo cual es bueno…pero ¿qué pasa con sus actitudes? Usted puede orar con un corazón orgulloso, ir a la iglesia sin ganas e incluso compartir el Evangelio con motivos erróneos. A Dios también Le importan nuestras actitudes. En efecto, es parte de Su voluntad –una gran parte. Él quiere que seamos agradecidos todo el tiempo. Aquí tiene cinco motivos más porque…

martes, 8 de diciembre de 2015

Deléitate en el Señor (Y haz lo que quieras)... por John MacArthur


 La voluntad de Dios es que seas salvo, santificado, sufrido 
y agradecido todo el tiempo, esa es la voluntad de Dios.
Tú dices: "¿De verdad?, me estas engañando, 
yo pensé que me darías la respuesta acerca de la chica con la cual debo casarme"...

lunes, 30 de noviembre de 2015

Dios Quiere que Usted Sea Agradecido, 1ª Parte... por John MacArthur


Bien, el día de Acción de Gracias llegó y pasó. ¿Su gratitud perduró más allá de su siesta? Para muchos, hasta ahí llega su gratitud -por única vez, en un solo día de fiesta- que les recuerda que deben expresar cuántas bendiciones reciben. Con frecuencia y rápidamente, la gente vuelve a ser ingrata. Pero Dios quiere que seamos agradecidos todo el tiempo, en todas las cosas. Ése es el tema de 1 Tesalonicenses 5:18, en donde Pablo dice: "Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús”. Así que si usted es salvo, lleno del Espíritu, santificado, sumiso y quebrantado, sólo le queda una cosa por hacer en obediencia a la voluntad de Dios: dar gracias...

sábado, 14 de noviembre de 2015

La Cruz de Cristo... por John MacArthur, Bob Jennings, Tim Conway, R.C. Sproul, Paul Washer, Paris Reidhead



Porque la palabra de la cruz es locura á los que se pierden; mas á los que se salvan, es á saber, á nosotros, es potencia de Dios, 1 Corintios 1:18 — Apóstol Pablo.

Mas lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado á mí, y yo al mundo, Gálatas 6:14 — Apóstol Pablo.

Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino á Jesucristo, y á Éste crucificado. 1 Corintios 2:2 — Apóstol Pablo.



John MacArthur:
Este es el corazón del evangelio cristiano: en la cruz Jesucristo murió, por mi pecado, en otras palabras Dios lo trató como si hubiera vivido mi vida. Por fe en Cristo, Dios me trata como si hubiera vivido Su vida. Él acredita Su vida a mi cuenta, esa es la doctrina de la Justificación del corazón del cristianismo.

viernes, 23 de octubre de 2015

El Costo Del Discipulado... por John McArthur en la voz de Henry Tolopilo

¿Qué tiene de malo el hacer que los incrédulos se sientan cómodos en la Iglesia?

A primera vista, tiene sentido. El mandato al cristiano es hacer discípulos, entonces ¿por qué no hacer que la iglesia sea más atractiva para los no creyentes?

Déle más importancia a la presentación. Modere la predicación. Digale a todos que Jesús va a satisfacer todas sus necesidades.

¿Pero, es hacer de la iglesia un lugar cómodo para los no creyentes la manera de hacer discípulos? ¿Traerá más cerca de la salvación a los no creyentes el hacerles la promesa de que Jesús puede arreglar sus vidas? ¿O les estamos vendiendo un evangelio sintético que no puede salvar?

lunes, 28 de septiembre de 2015

"Cómo Hacer Morir El Pecado en Su Vida" — por John MacArthur (3ª Parte)


(Por John MacArthur)

Este artículo concluye nuestra serie sobre Como Hacer Morir el Pecado en Su Vida. Los puntos de 1 al 4 sobre esta serie fueron mencionados el martes y miércoles. Hoy llegaremos a una conclusión considerando un quinto y último paso.

sábado, 26 de septiembre de 2015

"Cómo Hacer Morir El Pecado en Su Vida" — por John MacArthur (2ª Parte)


(Por John MacArthur)

El post de hoy es la segunda parte sobre nuestra serie sobre como hacer morir el pecado en su vida.

Ayer, consideramos la primera parte de cinco pasos necesarios para hacer morir el pecado en su vida — particularmente, que usted debe reconocer la presencia del pecado en su carne. Hoy consideraremos del paso dos hasta el cuarto...

viernes, 25 de septiembre de 2015

"Cómo Hacer Morir El Pecado en Su Vida" — por John MacArthur (1ª Parte)


(Por John MacArthur)

La pregunta es: “¿Cómo hago morir el pecado en mi vida? ¿Cómo le hago?” Permítame darle algunos principios pequeños –muy básicos y directos...

¿De Donde Nace el Pecado? — Por John MacArthur


Nadie “cae” en adulterio. El corazón del adúltero está siempre en forma y preparado por pensamientos lujuriosos antes de que el hecho real se produzca. Del mismo modo, el corazón del ladrón se inclinó por la codicia. Y el asesinato es el producto de la ira y el odio. Todo pecado se incuba primero en la mente.

viernes, 26 de junio de 2015

El evangelio sencillo


DESCARGAR EN MP3 
Evangelio Sencillo - John MacArthur

Es maravilloso cuando una persona viene a Cristo. Ya no está más bajo la tiranía del pecado y la culpa o de la lujuria y el deseo; y deja de estar sujeta a la servidumbre de una existencia sin propósito y sin sentido. Cristo no sólo le da sentido a la vida sino que además devuelve la armonía a nuestra vida espiritual al perdonar totalmente nuestros pecados.

Ahora bien, ¿qué ocurre cuando alguien no quiere establecer una relación con el Dios viviente mediante Jesucristo? ¿Qué ocurre cuando una persona mantiene la farsa de la Navidad, rindiendo honores a un suceso pero sin tolerar al individuo en el cual ese suceso encuentra su sentido? Si recibir a Jesucristo trae como consecuencia una vida abundante y eterna, entonces no recibir a Jesucristo trae como consecuencia recibir la maldición de Dios.

martes, 23 de junio de 2015

Cómo ser salvo — John MacArthur  

Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.

-- Romanos 10: 9-10
Esta parte crucial de la Biblia expresa las dos cosas que usted debe hacer para ser salvo. ¿Cuál pudiera ser más importante?
Lo primero que debe hacer es confesar con su boca a Jesucristo como Señor. Eso significa más que reconocer que Jesús es el Señor, más que decir que Jesucristo es Dios. Después de todo, Santiago 2:19 dice que hasta los demonios saben que Dios es el soberano del universo pero ese conocimiento no los salva.


Confesar a Jesucristo como Señor quiere decir que Cristo es su Señor, su Soberano. Hacer esa confesión significa expresar en voz alta delante de los demás su profunda convicción personal, sin reservas, de que Jesucristo es su dueño y el soberano de su vida.

Jesús dijo: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo” (Lc. 9:23). Esa es una afirmación asombrosa, considerando el modo en que las personas piensan acerca de la función de Jesucristo en su vida hoy, El evangelio no es acerca de la satisfacción de sí mismo, como muchos suponen. Es acerca de la abnegación. Nadie puede confesar a Jesucristo como Señor y decir: “Muy bien, Jesucristo, voy a dejarte entrar en mi vida y quiero que me hagas una persona de éxito y mejores mi matrimonio y reduzcas mi falta de habilidad en el golf”. El evangelio no es acerca de Jesucristo que viene a su vida y le da lo que usted desea. Es acerca de ir usted ante Jesucristo y decirle: “Dios, ten misericordia de mí, pecador. Sálvame”. Es decir: “Jesucristo, te reconozco como mi Soberano, Maestro y Señor. Me aparto de mis propios deseos y mi propia necesidad de controlar mi vida. Me someto a todo lo que quiera para mí”.

El joven rico no haría eso (Lc. 18:18-27). Jesús le dijo que hiciera una cosa: Vende todo lo que tienes y dalo a los pobres y luego sígueme. Usted no se salva por deshacerse de su dinero. Lo que Jesús quería era probar el compromiso del hombre con Jesús como su Señor. Él le pudo haber pedido que hiciera centenares de cosas distintas pero Jesús escogió algo que él sabía que probaría su disposición a negarse así mismo. El joven rico no pudo someterse al gobierno de Cristo sobre él. No pudo confesar de esa manera que Jesucristo era el Señor de su vida. Se fue triste y sin la salvación.
Lo segundo que debe hacer para ser salvo es creer en su corazón que Dios resucitó a Jesucristo de los muertos. Creer en la resurrección quiere decir que usted también cree que Jesucristo murió en la cruz y resucitó de los muertos como la señal de que en realidad es el Mesías, levantado finalmente a la más elevada posición para gobernar con el Padre. Dios el Padre puso el sello de aprobación divina sobre la perfecta obra de Jesucristo, su vida sin pecado y su muerte expiatoria, cuando lo resucitó de los muertos. La resurrección fue la validación suprema de su ministerio y de su identidad.

Usted será salvo solo cuando haya reconocido a Jesucristo como su Señor y haya creído que su muerte en la cruz fue el sacrificio eficaz por su pecado, validado por su gloriosa resurrección. Usted cree con su corazón y es justificado ante Dios; usted confiesa con su boca y confirma esa realidad.


Extraído del libro, “El corazón de la Biblia” escrito por el Pastor John MacArthur y publicado por Editorial Portavoz.

miércoles, 17 de junio de 2015

¿Por qué Dios no escogió salvar a todos?

Pregunta:
[Una niña]: Yo escuché su sermón el domingo pasado, y estuve pensando, ¿Por qué Dios no escogió salvar a todos?

John MacArthur:

Los niños siempre hacen ese tipo de preguntas sobre ese tema. Los adultos no las hacen porque han aprendido que no hay respuesta.

¿Por qué Dios no escogió salvar a todos? No sé. Pero, hay una respuesta básica—fundamental. La respuesta es: Porque Él recibe más gloria a Su nombre haberlo hecho de la manera que lo hizo. Dios hace lo que hace para Su gloria. Y de una manera, de alguna manera, Dios es glorificado en lo que hizo, y es por eso que lo hizo.

sábado, 30 de mayo de 2015

John Macarthur - Aborrecido sin causa I, II

Aborrecido sin causa (I, II)
Escrituras:
Juan 15:17-19

John MacArthur


DESCARGAR AQUÍ EN MP3 
John MacArthur - Aborrecido sin causa, I y II

Esta mañana continuamos con nuestro estudio del capítulo 15 de Juan. Y quiero pedirle si abre su Biblia en Juan 15. El título de nuestro mensaje en esta mañana, si fuéramos a titularlo, sería Aborrecido sin Causa. Y tiene que ver con el antagonismo del mundo tanto hacia Jesús como hacia Sus discípulos. Ahora, me siento en un sentido como si me estuviera limitando a mí mismo porque realmente hay tanto en estos versículos como para pasar muchas, muchas semanas en ellos. Pero vamos a movernos un poco más rápido y tratar de cubrir varios versículos en esta mañana, quizás no diciendo algunas cosas que deberían ser dichas, pero diciendo otras cosas que creemos que el Espíritu de Dios nos ha dirigido a que digamos.

martes, 19 de mayo de 2015

John MacArthur - Los Amigos de Jesús



DESCARGAR EN MP3
John MacArthur - Los Amigos de Jesús

Abran sus Biblias al capítulo 15 de Juan. Continuamos en nuestro estudio del Evangelio de Juan y llegamos a esta porción en particular que es ciertamente una porción clásica de las Escrituras. Los versículos 12 al 16 serán nuestro texto para esta mañana y hay verdades tan tremendas aquí, tantas verdades. En cierta manera, este es un tipo de pasaje a partir del cual realmente no puedes predicar tanto como quieres compartir con otros creyentes. El tema realmente es “las características de los amigos de Jesús,” lo que significa ser un amigo de Jesucristo. Usted sabe, aún cómo cristiano, cuando hablamos de algo como amistad con Jesús, cuando hablamos de algo acerca de esa realidad, es absolutamente emocionante darnos cuenta de que el hijo de Dios, quien es responsable de la Creación y el sustento del universo, literalmente es un amigo íntimo personal de aquellos que son Suyos. Es algo abrumador cuando usted realmente entiende esa verdad. Y esta mañana yo espero que usted la vea, quizás, en una luz que jamás la ha visto.

miércoles, 29 de abril de 2015

John F. MacArthur - Orad sin cesar… ¿De verdad?

viernes, 24 de abril de 2015

Orad sin cesar… ¿De verdad?

(1 Tesalonicenses 5)
                 

Los creyentes gozosos también son creyentes de oración. Quienes viven su cristianismo en dependencia gozosa de Dios seguirán reconociendo su insuficiencia; por eso, estarán siempre en actitud de oración. La exhortación de Pablo a los tesalonicenses de orar sin cesar es pues un mandamiento divino para todos los creyentes. Orad es de proseuchomai, la palabra más común en el Nuevo Testamento para la oración (p. ej., Mt. 6:5-6; Mr. 11:24; Lc. 5:16; 11:1-2; Hch. 10:9; Ro. 8:26; 1 Co. 14:13-15; Ef. 6:18; Col. 1:9; 2 Ts. 3:1; Stg. 5:13-14, 16). Comprende todos los aspectos de la oración: sumisión, confesión, petición, intercesión, alabanza y acción de gracias. Sin cesar quiere decir “constantemente” y no define la oración como una actividad perpetua de arrodillarse e interceder, sino como una forma de vida marcada por una actitud de oración continua.

Jonh F. MacArthur - Mi reino no es de este mundo

martes, 28 de abril de 2015

Mi reino no es de este mundo

(Juan 18)




Pilato le respondió: ¿Soy yo acaso judío? Tu nación, y los principales sacerdotes, te han entregado a mí. ¿Qué has hecho? Respondió Jesús: Mi reino no es de este mundo; si Mi reino fuera de este mundo, Mis servidores pelearían para que Yo no fuera entregado a los judíos; pero Mi reino no es de aquí.

Los juicios del Señor Jesucristo son los errores judiciales más atroces de la historia. En ellos el amigo de los pecadores (Lc. 7:34) enfrentó el odio de los pecadores, al Juez de toda la tierra (Gn. 18:25) lo juzgaron simples jueces humanos, al exaltado Señor de la gloria (1 Co. 2:8) lo humillaron con burlas, escupitajos y golpes, al Santo y Justo (Hch. 3:14) se le trató como a vil pecador, a quien es la Verdad (Jn. 14:6) lo impugnaron mentirosos malvados.

John MacArthur - El gran engaño...


El gran engaño...

(2 Tesalonicenses 2)

  Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de Su boca, y destruirá con el resplandor de Su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia. (2 Tesalonicenses 2:10-12).

jueves, 16 de abril de 2015